Primer Encuentro online del Cesplam- Miércoles misioneros, 8 de abril de 2021

Martín Gelabert: “Cuanto más preparados estemos, mejor actúa Dios”.

Cerca de 80 personas se reunieron ayer a través de Zoom para inaugurar los “Miércoles misioneros”, iniciativa del Cesplam para vivir y celebrar la Pascua con su innegable carácter testimonial y profético. Ayer, miércoles 7 de abril, a las 20:00 el profesor dominico Martín Gelabert (Facultad teología de Valencia) hacía una ponencia marco titulada: “¿Qué teología para la misión de hoy?”. Después de una introducción y bienvenida del redentorista Antonio Quesada, coordinador del equipo misionero, se hizo la presentación del ponente que realizó Víctor Chacón, también redentorista y antiguo alumno de Fray Martín.

A lo largo de cincuenta minutos, el ponente fue desarrollando una más que interesante síntesis teológica y ofreciendo claves pastorales, bajo estos seis epígrafes:
1.- Id por todo el mundo; 2.- Misión de todos llevada a cabo por algunos; 3.- ¿Quién hace posible la tarea misionera? 4.- Misión en un mundo secularizado; 5.- Problemas a la hora de proponer los contenidos de la fe; 6.- La evangelización nunca es un fracaso.

Después de una primera parte introductoria, el profesor Gelabert hizo notar algo que ya sabemos, pero matizándolo en un modo nuevo. El mundo se ha secularizado sí, pero “no conviene confundir secularizado con antirreligioso”. El ambiente secularizado responde más a una vida acomodada, propia de las sociedades del bienestar y no es necesariamente culpable. En muchas ocasiones, el problema está en que nunca se ha dado una presentación de la fe significativa, de “un Dios que se hace apetecer” señalaba el ponente. Por eso los misioneros han de ser testigos que anuncian, porque han hecho una fuerte experiencia, y testimonian no solo con palabras, sino con la propia vida aquello que creen.

El teólogo Mallorquín distinguió lúcidamente cómo la misión es tarea del Espíritu, y “Él actúa a través de nuestras pobres palabras, pero no sin nosotros”. La misión no es un sistema mecánico que pueda ser implantado y desarrollado en un lugar u otro. Ya que “el misionero es ante todo un testigo que ha experimentado, es “un criado” (alusión evangélica) muy convencido y dispuesto”. Para hacer llegar bien este testimonio, en esta realidad secularizada se hace necesaria la adaptación del lenguaje como ley básica de la evangelización (GS 62). Por ello, señalaba Martín “Cuanto más preparados estemos, mejor actuará Dios”.

Por último, Martín evidenció la necesaria acogida y escucha misionera como actitudes fundamentales. La oportuna jerarquización de las verdades de fe que, antes de transmitir cualquier contenido doctrinal, se esfuerza en dar prioridad al encuentro con el Dios salvador de Jesucristo.

Víctor Chacón, CSsR