Domingo V de Cuaresma: De acusaciones, piedras y perdones. “Tampoco yo te condeno”.
Isaías: «No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino en el desierto, corrientes en el yermo. El Dios bíblico ni envejece ni se ata a la historia. Sino......